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martes, 15 de febrero de 2011

Sobre la pornografía, fotos de sexo, y el sexo cibernético

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“Fotos y videos de sexo” son los términos que al parecer dominan los buscadores de la Internet. Tal parece que la facilidad de la Internet le ha abierto las puertas a un nuevo vicio, el de la pornografía virtual. Ha surgido también una nueva clase de sexo, el sexo virtual. Se trata de relaciones sexuales en el cual no hay contacto físico pero sí hay mensajes de sexo explícito e imágenes de uno y otro. Todavía no existe un consenso sobre las implicaciones psicológicas que pueda tener esta clase de prácticas modernas. Existe cierto debate entre los defensores de esta clase de prácticas versus los opositores. Los defensores afirman que no tiene nada de malo, que todo es permitido si produce placer. Por otro lado, los opositores afirman que tanto la pornografía, los videos de sexo, y el sexo cibernético atenta contra la integridad mental, espiritual y moral de las personas. Afirman que al utilizar imágenes explícitas de sexo de otras personas, se abre un espacio para la imaginación y la falta de realidad donde los individuos se disocian del ambiente real y de su pareja para darle paso a lo que vieron en las imágenes. De esta manera, crece la fantasía y reduce el afecto natural entre parejas. Esto provoca un vicio por ver nuevas imágenes con personas diferentes y hace menguar la relación natural del hombre y la mujer. Según los opositores, afirman que el vicio se da cuando la persona no encuentra satisfacción en su pareja y tiene que ir aumentando las imágenes de sexo diferentes para lograr una excitación y a la vez, destruye su proceso natural con su pareja distorsionando lo que es el amor y la expresión del mismo. Según, la Sagrada Biblia, se considera adulterio o fornicación el simple hecho de crearse un cuadro mental de deseo o lascivia fuera del matrimonio. Para los defensores de la pornografía, no hay límites ni freno en sus relaciones, en cambio, para los opositores, esto se trata de falta de integridad de pensamiento y de obras. Se afirma que si se desea una relación estable con su pareja hay que cultivar la pureza y evitar toda distorsión de la realidad como lo hacen las imágenes explícitas de sexo. Para los defensores, la pornografía significa ser libre, en cambio para los opositores ven la pornografía como un vicio y esclavitud del cual la gente debe huir. Cada cual posee libre albedrío para tomar la decisión que crean es la correcta asumiendo los resultados de sus decisiones sobre este tema.